jueves 9 de julio de 2009

Proyecto Gutenberg en Argentina

Vía Infobae publicaron que El Proyecto Gutenberg* abrió una filial en Argentina con alcance panamericano.
Ernesto Romano, el encargado e impulsor en nuestro país de esta nueva sede dijo que " el proyecto llegó al país gracias a su insistencia para digitalizar las obras literarias del prócer argentino Domingo Faustino Sarmiento y donarlas al Proyecto Gutenberg para su publicación en Internet" .
Su esfuerzo y constancia dieron buenos frutos, ya que según Infobae desde ahora, todos los argentinos y latinoamericanos que deseen descargar un libro digitalizado podrán hacerlo a través de www.ambasamerica.net.

*Recordemos que el Proyecto Gutenberg "(PG) fue desarrollado por Michael Hart en 1971 con el fin de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos que ya existen físicamente. Estos libros electrónicos se hicieron disponibles en Internet.
Los textos que se proporcionan son principalmente de
dominio público, bien porque nunca tuvieron derechos de autor o bien porque si los tuvieron, éstos ya han expirado. También hay algunos textos bajo derechos de autor que el Proyecto Gutenberg ha hecho disponibles con el permiso de sus escritores. Al proyecto se le puso el nombre del impresor alemán del siglo XV Johannes Gutenberg, quien inventó la imprenta de tipos móviles." (Wikipedia)
Actualmente cuenta más de 25.000 libros disponibles para su descarga gratuita.

(Vía BiblioTICando)

jueves 18 de junio de 2009

Manías de bibliotecaria 4: por qué son útiles las enciclopedias


Porque está considerada la obra más importante entre las de referencias, debido a que la amplitud de su plan, permite la mayor variedad de consultas, ya sean informativas, biográficas o bibliográficas.
El término era utilizado por los griegos para designar la educación completa y mucho más tarde para abarcar la totalidad de los conocimientos.
Presenta artículos generalmente extensos sobre cada tema y el desarrollo histórico de muchos de ellos. Pueden ser generales o especializadas y su presentación, generalmente es alfabética, aunque algunas pueden hacerlo por grandes grupos temáticos. Deben editar actualizaciones, generalmente anuales, y, hoy, en muchos casos, se actualizan por vía web, ya sea en sus formatos digitales o en papel.
El tipo de obra que hoy conocemos, si bien tiene largos antecedentes, surge de una plan amplio y atrevido de Denis Diderot, enmarcada en los cambios de pensamiento que derivaron en la revolución francesa. Entendió que no era un emprendimiento para un sólo hombre y acudieron en su ayuda muchos colaboradores destacados como Rousseau, Montesquieu, Voltaire, entre otros. Su éxito de suscripción fue muy grande y su aparición incluyó hasta la prisión de su editor, lo cuál retardó su publición. Luego siguieron luchas y contratiempos, pero sirvió para que hoy se multipliquen y configuren en una herramienta indispensable en las bibliotecas modernas.
Por supuesto, de su evaluación se desprenden muchas veces la falta de objetividad en sus artículos, pero eso no opaca su importancia. No deja de ser una obra producto de la humanidad por lo que siempre pueden aparecer parcialidades e intereses, pero ahí está la pericia de los profesionales bibliotecarios en seleccionarla de acuerdo a las necesidades de sus usuarios.

Para ampliar: Sabor, Josefa. Manual de fuentes de información. 3a. ed. corr. y aum. Buenos Aires: Marymar, 1978. (Bibliotecología y documentación).

sábado 13 de junio de 2009

Bibliotecas, el último refugio

Fueron, son y serán un reservorio del saber, pero ¿nada más que eso? Pongamos el acento sobre las bibliotecas escolares y públicas o populares. A ellas chicos y adultos asisten a entretenerse, aprender, a informarse, pero como dice Javier Pérez Iglesias: "Para muchísimos niños, tener un carnet de la biblioteca es la primera vía de ser reconocidos como ciudadanos individualizados. Es también mucho más. En una época en la que los movimientos de los niños están coartados por el miedo a su propia seguridad, la Biblioteca Pública representa un espacio, intermedio entre la escuela y la casa, en el que tienen libre entrada y pueden tener la posibilidad de relacionarse socialmente."
En el trabajo diario es tan común ver a los chicos "expulsados" de sus casas haciendo la tarea con ayuda de los bibliotecarios. Algunos dicen que no es nuestra función. Entonces seamos sólo técnicos, dejemos de estudiar en Humanidades y de trabajar en escuelas o de atender al público. Pongamos máquinas expendedoras de documentos y limitémonos a hacer catálogos tras un vidrio blindado. Está ampliamente demostrado que los bibliotecarios somos quienes nos hemos adaptado mejor a los nuevos desafíos de la sociedad de hoy, ya no queremos ni debemos ser sólo técnicos.
Para Eduard Said "La única forma de lograr bibliotecas que cumplan con [los] nuevos retos, es contando con un bibliotecario que se asuma como intelectual que tiene un compromiso ético y político con su país y con la responsabilidad social de responder por la administración de un instrumento público, que precisa estar al servicio de un mundo mejor para todos."
Debemos convertirnos en medios contra la exclusión social. En muchos casos esto ya es una realidad. Formar lectores que no levanten la cabeza del libro para leer la vida, es un trabajo inútil.
Una vez vino una chica a pedirme ayuda. Su amiga se estaba haciendo un test de embarazo en el baño de la biblioteca. Seguramente llegó a esa situación en una cadena de ausencias, y quizás, no era mi función hablar ciertos temas con ellas, ni preguntarle si se había cuidado, ni explicarle que debía ir al médico. Pero, ¿podía darle la espalda en ese, su último refugio?

sábado 6 de junio de 2009

Nace la sátira, ¡gracias a Marte!


No hay acuerdo entre quienes han estudiado esta obra sobre su nacimiento y sobre la biografía de su autor. Sí podemos decir en líneas generales que se cree que Petronio era un cónsul en la corte de Nerón, por la que participaba de sus fiestas y excesos como el que relata en sus capítulos más famosos, "La cena de Trimalción". Más allá de su autor, la importancia de esta obra radica en su forma literaria, que dió nacimiento a la sátira y que ofrece una descripción tan minuciosa de la sociedad romana .
Sin embargo es, por sobre todas las cosas, un libro para disfrutar, más allá de su valor histórico.

Se puede ubicar en múltiples ediciones. La cita completa de la que mostramos en la imagen es: Petronio. El satiricón. [Madrid]: Planeta-DeAgostini, 1995.

jueves 21 de mayo de 2009

Imágenes de palabras

Probablemente me esté metiendo en camisa de once varas, así que le pido disculpas a los expertos en teoría literaria, no es mi intención dar una clase, sino contar una anécdota ilustrativa, al menos para mi, espero que para los lectores del blog también.
La imagen literaria es la introducción de un sentido simbólico, creada por el autor, no literal, en una parte del texto, en una relación de analogía que debería interpretar la intuición o la sensibilidad del lector. Y esa interpretación será tan variada como variados serán sus lectores.
Por el 2004 en un taller de las jornadas para docentes y bibliotecarios de la Feria del libro infantil y juvenil de Buenos Aires, debimos contar a pedido de la coordinadora sobre algún objeto que hubiéramos perdido. En mi caso tal objeto era un libro, las "Rimas" de Becker, se lo había prestado a una profesora de inglés (Laura, ojalá esté leyendo esto y se ponga colorada) y jamás me lo devolvió. Conté sobre la decepción que me produjo esta mujer, sobre el olor, el color y las hojas quebradizas de aquel libro, y conté sobre cómo había llegado a mis manos: estaba en la biblioteca de mi casa, no sé si era de mi abuelo o de quién, porque, como dije esa tarde "en mi casa los libros estaban ahí, nadie decía qué se podía leer y qué no". Cuando todos terminamos el relato, la coordinadora tomó lo que creyó indicado rescatar de lo dicho por cada uno, y sobre lo mío dijo que se imaginó una casa llena de libros, con libros por todas partes. Hizo hincapié en que ciertas palabras ayudan a tener una imagen fuerte, aunque no sea real.
Al año siguiente, en los mismos batitalleres de la misma batiferia, un colega me saludó y me dijo: "¿Vos sos la de la casa llena de libro?" Lo curioso es que al hacer mi relato, yo traté de reforzar mi desilusión, no que en mi casa hubiera libros, porque había, pero no tantos.
Las imágenes y las palabras. Qué importantes para la literatura.
No cuento esto para ponerme como ejemplo, sino porque fue así, de esta manera inesperada, como suele sorprendernos el aprendizaje, como me di cuenta de lo importante que es la construcción de una imagen a través de las palabras para las formas literarias.

sábado 25 de abril de 2009

Necesidad y urgencia

Ustedes lo saben: para un lector, el último grito de la moda no es un artículo de primera necesidad, pero sí lo es de necesidad y urgencia el último libro de su escritor favorito. Así que debí postergar una serie de artículos que siguen bajando en mi lista de prioridades para ir en búsqueda del último libro de Andrés Rivera, “Guardia blanca”.

Se trata de una novela, “Despeñaderos”, y un cuento que le da el nombre al volumen. Todas las ficciones tienen algo de autobiográfico. Lo que llama la atención en esta novela es cuánto de Rivera hay al decir del narrador. Evidentemente, aunque sigue fiel a su estilo, es otra etapa en la vida del autor y esto se hace tan explícito en esta obra, que su alter ego cambió de nombre apareciendo nítida su figura y por momentos pareciera que también la de su mujer.

Hay un entramado muy fuerte con la realidad actual propia y la de todos, con constantes menciones históricas infaltables en la obra de Rivera. El texto se va fragmentando como lo hace la memoria de los viejos y como lo hace nuestra lectura de hoy.

Al cuento lo leí mientras viajaba en tren, curiosamente uno de la Línea “General Roca”. Pocas cosas cambiaron en este país. De eso también da cuenta “Guardia blanca”. Me pregunto qué le pasa a este escritor y qué tan preparada está esta sociedad violenta para leer la violenta escritura de Andrés Rivera.

Cita completa: Rivera, Andrés. Guardia blanca. 1ª. ed. Buenos Aires: Seix Barral, 2009. (Biblioteca breve)



sábado 7 de marzo de 2009

Pido perdón por el atrevimiento

He mencionado con desfachatez en otros post a Roland Barthes y su concepto de "objetividad". Lamentablemente, no leí todos sus libros aún, por lo que quizá sea un tema que desarrolle más en otro de ellos. Y si bien no es el único punto que toca en " Crítica y verdad", me interesa señalarlo particularmente, porque con sólidos argumentos, Barthes demuestra que la ideología siempre está presente en la crítica (y en toda actividad humana), donde no hay posibilidad de practicarla sin preconceptos y que tal cosa no debe censurarse porque es inherente a la naturaleza humana.
Los críticos, como seres históricos, políticos y sociales, en definitiva, como personas, dejan su marca en lo que manifiestan. Dice por ejemplo: "Para ser subversiva, la crítica no necesita juzgar: le basta hablar del lenguaje, en vez de servirse de él."
Es un placer (concepto también muy desarrollado por Barthes) leer lo que escribió este hombre sobre la lectura y la teoría literaria. Pasen y lean, no se van a arrepentir (se consigue en librerías).

Cita completa: Barthes, Roland. Crítica y verdad. 14a. ed. Coyoacán: Siglo XXI, 2000.