jueves 9 de junio de 2011

Bueno, bonito y barato


Supo tener una vida complicada. Y ahora, de nuevo sin trabajo, al borde de convertirse en un ser humano residual*, se metió por vicio y con los pocos pesos que le quedaban a una librería de usados.
Convencida de no comprar, privada de consumir, resignada a no tener, sabía que aún así, revolver aquellos cajones alimentaba su mundo interior, fortalecía su ser, la reconciliaba con ella misma y con la mejor parte de sus recuerdos.
Deseaba que todo lo que hubiera allí fuera desagradable e intrascendente, pero estaba habituada a que todos sus deseos fueran imposibles. Así que apareció en sus manos "En la noche", de Humberto Costantini. Si lo compraba, se quedaba sin almorzar, pero ¿cuándo iba a volver a encontrar un libro de Humberto Costantini?
Lo conoció a través de un profesor, de esos increíbles que, además de saber mucho, siempre enseñan otras cosas, con otros gestos, con otras miradas. Una mañana, mientras sus compañeros trabajaban en silencio en el aula él le preguntó: "¿conocés a Costantini?" y ante su "no" le pasó un papel con "Inmortalidad" (http://www.elortiba.org/hconst.html#seleccion_poetica), un poema que a él le gustaba mucho.
Y ahora, otra vez entre sus manos un texto de Costantini. Cuentos esta vez. Bien escritos por un autor no tenido en cuenta por el canon, que la rescató en ese instante, aunque la dejó sin almorzar.
Porque la literatura, siempre te salva del olvido.

*Bauman, Zygmunt.Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias. Buenos Aires: Paidós, 2005.


Cita completa: Costantini, Humberto. En la noche. 1a. ed. Buenos Aires: Bruguera, 1985. (Narradores argentinos de hoy)


2 comentarios:

DannTesco dijo...

Muy buen blog. Alguna vez también pasé hambre por un libro de Isaac Babel.

Claudia Naveiras dijo...

Gracias! A mi también me gusta mucho tu blog, y después de todo, la literatura también alimenta, no?